Terapia Infantil
Durante los primeros años de vida la sucesión de cambios en el cuerpo y cerebro se producen a una velocidad vertiginosa. Ningún otro momento de nuestras vidas es tan relevante para nuestra formación como individuos como lo es la infancia y la adolescencia. Los cuerpos se desarrollan de un modo extraordinario, adquieren el vocabulario, aprenden a relacionarse, aprenden nueva información cada día que aplicarán en su vida más adelante. Es por ello que debemos estar muy atentos a las dificultades que presenten los más pequeños de la casa.
Muchas veces los padres no saben si lo que le pasa a su hijo es propio de la edad y otras veces no lo identifican como un problema sino como una característica del niño. Pensar que “se le pasará con el tiempo” o que “es que es así” solo conducen a evitar la solución. Los niños tienen un cerebro maravilloso con una capacidad de aprendizaje que nos sorprendería. Por ello, intervenir de manera temprana puede evitarles muchos problemas futuros.

